La situación de Flybondi atraviesa un punto crítico. La aerolínea low cost llegó a operar esta semana con un solo avión disponible en el Aeroparque Jorge Newbery, mientras acumula más de 2.500 vuelos cancelados durante los últimos doce meses y enfrenta crecientes reclamos de pasajeros por reembolsos pendientes y reprogramaciones constantes.
La compañía, que supo posicionarse como una de las principales protagonistas del mercado aerocomercial argentino, enfrenta una combinación de problemas operativos, financieros y de gestión que impactan directamente sobre miles de usuarios.
Flybondi operó con un solo avión y canceló 12 vuelos en un día
El lunes 1 de junio la empresa realizó apenas cuatro vuelos y suspendió otros doce. La operación quedó sostenida por un único Boeing 737-800, matrícula LV-KJD, mientras el resto de la flota permaneció fuera de servicio.
Para la jornada siguiente, Flybondi logró disponer de dos aeronaves operativas, aunque continúa muy lejos de las 13 que figuran registradas en el país.
La postal de un solo avión funcionando refleja la magnitud de una crisis que viene profundizándose desde hace meses y que ya impacta de lleno en la experiencia de los pasajeros.
Más de 350.000 pasajeros afectados por cancelaciones
Según datos de la consultora Adventus, entre junio de 2025 y mayo de 2026 la compañía canceló más de 2.500 vuelos, afectando a más de 350.000 pasajeros.
Las cifras muestran un deterioro operativo sin precedentes para la low cost. Solo durante mayo registró una puntualidad de apenas 26,64%, mientras que las cancelaciones alcanzaron el 46,93% de los vuelos programados.
La diferencia con otras compañías del mercado resulta contundente. Durante el mismo período, Aerolíneas Argentinas registró una puntualidad cercana al 90% y menos del 1% de cancelaciones, mientras que JetSMART mostró indicadores similares.
Reclamos por reembolsos y pasajeros varados
La crisis operativa tiene una consecuencia directa: miles de pasajeros afectados.
Las denuncias ante organismos de Defensa del Consumidor se multiplicaron durante los últimos meses. Los reclamos incluyen cancelaciones con pocas horas de anticipación, falta de alternativas de viaje, demoras en los reintegros y gastos extraordinarios para conseguir transporte de reemplazo.
Muchos pasajeros aseguran haber tenido que comprar pasajes de emergencia en otras aerolíneas o incluso regresar en micro tras la cancelación de sus vuelos.
A esto se suma una creciente pérdida de confianza en la previsibilidad del servicio, uno de los activos más sensibles para cualquier empresa del sector aerocomercial.
Once aviones en tierra y problemas con el leasing
Actualmente Flybondi mantiene 11 aeronaves fuera de servicio.
Según trascendió en medios especializados, parte de la flota permanece inmovilizada debido a incumplimientos relacionados con contratos de leasing y tareas de mantenimiento.
La situación contrasta con los anuncios realizados apenas meses atrás, cuando la empresa proyectaba una expansión acelerada y había comunicado un ambicioso plan para incorporar 35 aeronaves adicionales durante los próximos años.
Sin embargo, los problemas financieros y operativos terminaron alejando a la compañía de aquellos objetivos de crecimiento.
Cambios en la conducción y ajuste interno
La crisis también provocó movimientos dentro de la estructura directiva de la empresa.
Durante los últimos meses se produjeron cambios en la conducción ejecutiva, mientras la compañía avanzó con programas de reducción de costos, retiros voluntarios y reestructuraciones internas.
Además, trascendieron versiones sobre posibles modificaciones en el modelo de negocios, aunque la empresa rechazó públicamente algunas de esas alternativas.
Del boom low cost a la mayor crisis de su historia
Fundada en 2016, Flybondi comenzó a operar en 2018 como la primera aerolínea low cost de Argentina. Su desembarco estuvo asociado a la apertura del mercado aerocomercial y a la denominada "revolución de los aviones".
Tras sobrevivir a la pandemia y protagonizar una fuerte expansión desde 2021, la empresa comenzó a mostrar señales de deterioro a partir de 2023, en un contexto marcado por dificultades para acceder a divisas y afrontar compromisos financieros vinculados al leasing de aeronaves.
Hoy la compañía enfrenta uno de los desafíos más importantes de su historia. Con una flota reducida, miles de pasajeros afectados y crecientes cuestionamientos sobre su operación, Flybondi intenta evitar que una crisis operativa se transforme en una crisis estructural de largo plazo.
La imagen de un solo avión operativo en Aeroparque resume la compleja realidad de una empresa que alguna vez prometió democratizar el acceso al transporte aéreo y que hoy lucha por sostener la normalidad de sus vuelos.